Hasta el día de hoy no puedo entender ese afán desmedido que tenemos las mujeres de buscar al principe azul y creer que si no lo encontramos nuestro cuento no tiene sentido o está incompleto.
Nos enfrascamos en su búsqueda , sin siquiera detenernos a ver los sapos que tenemos cerca, inclusive a nosotras mismas disfrutando de nuestra soledad.
Aquí estamos nuevamente, preguntándonos; Como podemos reconocer si aquel hombre que hoy nos quita el sueño es un Sapo disfrazado o el príncipe encantador que la vida nos tiene reservado.
Primero debemos tener en Claro que ni lo sapos son tan
... Leer más