La letra que después se transformaría en “Ahí” nació mientras caminaba por San Pablo, después de un dia de clases casi a fines de primavera de hace varios años. Ese fines de primavera de Santiago que calienta el suelo hasta casi derretir las veredas; esa primavera de Santiago que te obliga a salir abrigado en la mañana y a volver cargado de ropa en las manos en la tarde, sudado, cansado. Esa primavera que hace a la gente más efusiva, pero más rabiosa, que permite que todos salgan a huevear a la calle hasta más tarde y que también pone
... Leer más