Se llama en bioética “pendiente resbaladiza” a
aquélla en la que se deslizan las sociedades cuando al legislar sobre un
determinado tema con la intención de resolver un determinado caso que se
considera extremo y lacerante, lo que se consigue con la ley, más allá de que
se resuelva o no el caso en cuestión, es la generación de una conducta masiva y
nociva que escapa al control del legislador (aunque, añado yo, siempre nos
quedará la duda de si era lo que efectivamente
buscaba el legislador).
He acudido ayer a la primera sesión de las
I Jornadas científicas de ... Leer más