Me había telefoneado hace un par de días para preguntarme si podíamos ir juntas, le respondí que si, al cabo de un segundo me arrepentí, pues no la veía hace años y no sabía si aun la odiaba o aun la quería. Nos conocimos en la universidad, ambas habíamos encontrado nuestro propio nidito de amor que nos ha hecho olvidar las rivalidades de la juventud, aquella que nos hace resucitar las risas y las canciones. Estaba nerviosa, demasiado para algo tan naturalmente repentino, el encuentro no lo había programado de esa manera. Sabíamos que algún día algo nos iba a
... Leer más