Nacemos con el corazón abierto, pero cuando nos sumergimos en las ilusiones de la vida y éstas nos segregan de la presencia del amor, cerramos por completo nuestros corazones.
En esta vida necesitamos protección para nuestra inocencia, nuestra pureza y nuestro gozo. Entonces, sentimos que no es seguro permanecer abiertos y vulnerables ante la realidad cruda que representa la negatividad y el temor de algunas personas. No podríamos sobrevivir sintiéndonos totalmente expuestos al dolor ajeno.
A medida que vamos creciendo aprendemos a proteger esta vulnerabilidad cerrando las puertas del corazón. Y asi, desgraciadamente perdemos la capacidad de confiar en la
... Leer más