Me gusta la tinta roja porque nadie escribe con ella.
De pequeño me decían aquellos profesores de cerebro podrido, que era para corregir y para subrayar algunas cosas.
Y una mierda. Escribo con tinta roja los nombres de los muertos y de los coños que amo. Escribo de todo lo que conozco, desconozco, amo y odio.
¿De verdad no puedo escribir con tinta roja, profesores y educados ciudadanos integrados?
Hay que ser mucho más convincente y pagarme muy bien si queréis que os haga creer que aprendí algo de toda vuestra inmundicia cultural, de toda esa doctrina de moral y
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