Casi no conversamos, en todo el viaje el silencio se volvió nuestro tercer compañero. Las dudas y los aciertos se me confundían. Duerme un rato niña, me dijo Ramón, cuando despiertes creerás que solo fue un sueño. A mediados de diciembre me devolví a Valdivia, el calor de Santiago me mataría si me quedaba un día más, decidí pasar a despedirme de mi mejor amigo a San Bernardo. Entre risas y chacotas se me hizo tarde. Javier me llevo volando en el auto de su papá hasta la panamericana. Hacia tanto calor que le pedí a mi amigo que se
... Leer más