En la literatura no hay límites.
No existe la pornografía, no existe la pederastia o pedofilia, no existe el crimen.
Los autores de thrillers de terror no son asesinos como no es un pederasta Vladimir Nabokov (autor de Lolita, una novela sobre un escritor que mantiene relaciones sexuales con una adolescente menor de edad).
Incultos míos: el hombre invisible no existe, ni existe 666. Creo violaciones de grandes y niños, descuartizamientos de humanos y perros.
Pero todo es M-E-N-T-I-R-A, como la novela de Nabokov o como la seria de Hannibal Lecter.
Yo creo un personaje y hago lo que me
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