Por la mañana hay poca gente. Más que nada garotas que desean apresurar un bronceado que pueda brindar beneficios por la noche. Al mediodía llegan unos tipos en poderosos 4x4 que se deslizan por la rampa, recién ampliada con presupuesto público, y desatan sus lanchas desde los carromatos, que caen al agua como somieres de doble plaza con poco uso. Parten en dirección del centro del lago, por lo general en la compañía de mujeres rubias, falsas o genuinas, haciendo tronar sus motores Johnson de por lo menos 4 caballos y levantando el único oleaje perceptible a esa hora. Después
... Leer más