Nos conocimos en la universidad, ambas habíamos encontrado nuestro propio nidito de amor que nos ha hecho olvidar las rivalidades de la juventud, aquella que nos hace resucitar las risas y las canciones.Estaba nerviosa, demasiado para algo tan naturalmente repentino, el encuentro no lo había programado de esa manera. Sabíamos que algún día algo nos iba a volver a juntar, algo que nos uniera en el amor o en el dolor.Angélica ha cambiado el color de su cabello, trae la misma mirada insolente de aquellos años. Me abrazo tan fuerte que aun no alcanzo a desprenderme de su olor a
... Leer más