El día domingo 6 de febrero de 2011, fui con mi familia a almorzar a local de Cantagallo.
Mi señora pidió un plato de carne con ensalada, llevándose la gran sorpresa que dentro de su ensalada había una abeja.
Esto le causó por supuesto un asco espantoso y nuestro reclamo no se hizo esperar, aun más cuando nuestros hijos menores estaban también almorzando.
Si bien nos descontaron el plato y los jugos, un restaurante debe tener las garantías para que esto nunca ocurra ya que a diferencias de otros negocios, el gastronómico no puede fallar.
Nos sentimos totalmente engañados y
... Leer más