A veces me gustaría ser un príncipe, esos de los cuentos de hadas, con un corcel blanco y espada al cinto. Cabalgar por los prados en tu búsqueda y encontrarte en la torre más alta de aquel castillo olvidado. Luchar con aquel monstruo que te tiene prisionera, luchar con valentía, no desfallecer, hasta por fin poder acabar con él. Correr a la cima de aquella torre, abrazarte y darte el beso más bello y dulce que alguien pudo imaginar. Pedirte que vivamos “felices por siempre”.Incluso puedo ver como los animalitos del bosque te ayudan a prepararte. Unos pajaritos te ... Leer más