EL ANDROIDE QUE RESPIRABA PARA AMAR
Wilfredo Carrizales
El androide fue visto por vez
primera en el mercado de teléfonos móviles. Avanzaba con ferocidad e iba
cantando en alta voz. Se detuvo en el centro del mercado y gritó: “¡Yo, el
androide Xisaimen, necesito un teléfono móvil que tenga capacidad de localizar
a mujeres bellas!”. Miró en derredor y desde detrás de un mostrador saltó un
joven vendedor con un supermoderno aparato en una mano. El teléfono móvil era
blanco con partes negras: igual al cuerpo del androide. De los ojos del
androide emergieron chispas de colores y
... Leer más