Reconozco que me inpacienta la dificultad de los líderes (algunos
son admirados amigos) para comprender las posibildiades de internet, la
web 2.0 o las redes sociales para recuperar entusiasmo, credibilidad,
unidad, movilidad, en suma poder para la política progresista
democrática en esta indiferenciación de los discursos y la mala
identidad de los políticos ante la ciudadanía. Lo que no cambia con montarse un "feizbúk" o un "túiter" ni siquiera contratarse un ingeniero ni un periodista.
Porque se trata de
"activar" a los ciudadanos, y no de continuar informándolos, orientando ni dirigiendo, en la lógica "despotismo ilustrado" (benigna o no) que
... Leer más