Eres bella luz sonriente,
Eres un amanecer florecido.
Tú suspicaz flor de tierna edad,
De frutos maduros.
Tú, niña de corazón puro,
Te encuentro bajo la noche radiante.
Y doy gratitud al cielo por cada momento,
Por cada mirada,
Cada unión libre de prejuicios.
Niña de labios prohibidos, intimo regalo divido;
en la noche oscura, mágica y estrellada.
Audaz niña de encuentros diáfanos,
De corazón abierto.
Si miras tú, a lo alto,
podrás ver como te observo;
Porque al alto cielo
yo también estoy mirando.
... Leer más