Ya no estás. Te fuiste tal como llegaste, abatido por tu pensar, convencido de tu solitario monólogo.Ya no estás y yo agredo tu ausencia adhiriendo mi cuerpo a otra piel, mordiendo esos labios para castigar los tuyos, respirando otro aliento para desentrañar tu aroma. Ya no estás. Me pierdo en otro sudor licuando mi deseo, diluyendo tu recuerdo, fustigando con furia los sueños que sembraste. Ya no estás repito, mientras mis manos exploran, sin descubrirte y mi boca se pierde, sin encontrarte. Ya no estás. ¿ Acaso alguna vez estuviste ?
... Leer más