En los relatos más o menos confiables de la conquista de América por parte de los europeos, abundan los psicópatas, los renegados, los criminales compulsivos que asolan aquí y allá las zonas pobladas del continentes, a menudo en pos de la riqueza que les permita volver a Europa como señores, pero también a menudo, simplemente por la incapacidad de conocer sin matar y de mirar sin destruir. Nombres como los de Hernando de Soto, Francisco Pizarro, Hernán Cortés y Pedro de Alvarado, que tan ingenua e inmerecidamente pueblan las calles de las ciudades de América, deberían ser execrados como lo
... Leer más