Hay que tener talento para emocionar, son contados los productos que diseñamos a diario que son capaces de trascender su "función utilitaria", hacer aquello para lo que fueron creados, pero a veces, en contadas oportunidades algunos de ellos nos inspiran, nos hacen apreciarlos y generan un vínculo, una emoción.Ciertamente para lograr este vínculo emocional hay que tener talento, esta emoción también se diseña, cuesta harto, no basta con los procesos racionales a los cuales estamos habituados, hay algo que nace de la "guata", llámese intuición, precognición, no sé, el tema es que existe y es parte fundamental de aquellos diseños
... Leer más