Los de la división de operaciones especiales de la SDU ((Surveillance Detection Unit) que han sido descubiertos haciendo de las suyas en los países nórdicos tienen todavía la esperanza de que el miedo que atenaza al
político implicado y al editor con problemas financieros acabe por enterrar elcaso y de una u otra manera salgan airosos como cuando cometen una de sus travesuras por el bien del imperio.
Un asunto con todos los ingredientes del guiso podrido en el que se cuecen las libertades y todas las líneas divisorias que garantizan la democracia y el Estado de Derecho:
Embajada de los EE.UU, servicios secretos, filtraciones, ... Leer más