Los departamentos de Justicia de los países más desarrollados del planeta trabajaron de manera tan coordinada como nunca para dar con él: la Policía Internacional (Interpol) emitió una ficha roja con su imagen y características en más de 100 naciones; Estados Unidos solicitaba su extradición a cualquier gobierno cuyas fuerzas de seguridad lo detuvieran; los paraísos fiscales ya congelaron sus cuentas, y los hackers en la nómina de los servicios de inteligencia más renombrados de la Tierra, persiguen sus comunicaciones por internet para descontinuar cualquier servidor de red que quiera darle una dirección electrónica. Y todo, por no usar condón.
... Leer más