Es uno de los pocos escritores dispuestos a sacrificar la calidad, la
profundidad o el sentido de una novela por el simple placer de inventar
algo nuevo. "Entro lo bueno y lo nuevo, mil veces lo nuevo", repite una y
otra vez César Aira (1949), inventor de cuarenta... cincuenta... quizá
sesenta libros donde la aventura se mezcla con la fábula; el humor, con
la paradoja; el pensamiento, con el delirio. Desconcertantes y siempre
breves, sus novelas o "novelitas", como él mismo precisa, son fruto de
una encomiable autodisciplina: en un café del barrio de Flores, donde
vive desde hace más
... Leer más