Llevo en mi cuenta de facebook la “despreciable” cantidad de 450 amigos, despreciable; porque en esa loca carrera de la popularidad, tener menos de mil amigos es tener pegado el cartel de Neerd en la frente.Anoche, sin embargo, recordé mis cortos días trabajando en un servicio publico, donde cada persona que atendía decía ser amigo del director de turno. Era tan reiterativo el argumento de ser cercano, que agotado, le conteste a un usuario que aqui no trabajaba roberto carlos.Aqui viene mi propuesta, 3 nuevos sindromes …Sindrome de “Roberto Carlos”, se expresa en facebook. La red social incorpora a una
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