Eres un profesional joven y exitoso. Tenías un muy buen trabajo pero querías cambiar, ascender y -por qué no decirlo- ganar más. Evaluaste tus opciones, escogiste entre los más prestigiosos MBA del mundo y te tiraste a la piscina.
Siempre confiado en tus habilidades, diste el GMAT sin mayor preparación, el TOEFL -quizás te lo pedían aunque tu nivel de inglés es razonablemente bueno- y te embarcaste en el proceso de postulación con todos sus bemoles... certificado de título, currículo (insuperable), cartas de recomendación (de seguro no te fue difícil conseguirlas), ensayos. Conseguiste el financiamiento -no te costó puesto
... Leer más