sin la más mínima vacilación del marco de mi ventana pasó a los pies de mi cama, abrió sus alas y emitió un altísimo pitido, desperté sobresaltado, el teléfono sonaba insistente, me sentía recriminado y al instante decidí dejarlosonar hasta que se agotara y así fue, mientras acariciaba a mi perra pensaba por qué estaba rodeado de tantas cosas estresantes, qué me hacía continuar cumpliendo las reglas que otros habían impuesto, mis amigos más cercanos también estaban contagiados y las señales de que ya era tiempo de tomar una decisión eran cada vez más evidentes, todo a mi alrededor se
... Leer más