Por tiempos inmemoriales nos han enseñado a avergonzarnos de nuestros deseos que habitan al interior del corazón instintivo, la Otra, naturaleza femenina que muy pocos se atreven por voluntad a descubrir, es más fácil relegarla y obligarla a que se adapte a ritmos artificiales para complacer a otros.
Ver libro...
... Leer más