Hijo mío para las Madres D.D. Un brazo largo de frío hierro te arrancó de mi nido, una prisa forzada, sin ojos y con trampas te llevó lejos… sin el beso de madre, ni la sonrisa diaria que tenía para mi hijo bueno. Hijo mío… eras grito valiente de pueblo, canto disperso en alamedas, eco de libertad y voz certera en los días silenciados. Para tu llanto callado que en algún lugar tirano, te arrojaron los sin alma, tengo abrazos, besos, calma. Tengo también para mi hijo perdido mil palabras de no olvido. Para tu voz apagada soy labio, grito
... Leer más