El diputado Errázuriz ha sido el primer pez gordo que ha caído a raíz de la implementación de la ley de transparencia en abril pasado. Esto ha sido causado por un detalle casí baladí de la ley: dentro de la transparencia activa se incluyó la publicación de la dirección de las sedes distritales de los diputados, detalle tan nimio e insignificante que nunca había generado curiosidad alguna el tema por medio de comunicación alguno. El caso es que en menos de 2 meses, la ley ha mostrado lo necesaria que era su puesta en marcha y ha aumentado fuertemente la fiscalización ciudadana realizada a través de los medios de comunicación social.
La historia de cómo llegó a conocerse las irregularidades en las asignaciones por sedes del diputado de RN son de antología. Primero, Informe Especial realizó un cuestionado reportaje sobre
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