La Internacional Situacionista (1957-1972) es la histórica prolongación y superación crítica de las vanguardias artísticas de principios hasta mediados del siglo XX en Europa (dada, surrealista, letrista). A través de su elaboración teórica y su propio funcionamiento práctico estableció, en su primer período, una ruptura radical con la banalización de los restos descompuestos de esta contestación aún solamente artística de la sociedad, y dio, finalmente, una forma comunicable a la crítica unitaria del mundo de la mercancía poniendo al descubierto, en particular a través del concepto de espectáculo, el
modus operandi general de la dominación de las formas modernas de la alienación social: la separación. «El espectáculo reúne lo separado, pero lo reúne en tanto que separado.» La refutación unitaria del arte separado, vale decir, de su no supresión y realización, así como la refutación unitaria de la política,
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