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Francisca Alemparte

monotony

1 year
Como las sillas en la playa, como estos hombres y mujeres, como estos niños, como los quitasoles... como los granos de arena... se suceden mis días. Mis palabras. Mis silencios. Mi monotonía. Me reviso en estas líneas y me abruma la repetición, la inamovilidad de mi vida. Ha pasado un año y aquí estoy diciendo, pensando, sumergida en lo mismo. El tedio me tiene inmersa en un no hacer. El miedo me comió el coraje. La inseguridad me secuestró la voluntad. El silencio me dejó muda.
Francisca Alemparte

Otra noche más

2 years
Ya no cuento días. Estoy en un marasmo de amanecer-pasar el día-anochecer-dormir mal-amanecer… es como estar adentro de una botella, yerta, viendo a través del vidrio la realidad que pasa por mi lado, pero no me toca: no tiene nada que ver conmigo. Es como ser un bonsai, con límites imposibles de superar. Como un bonsai es una extravagancia, lo/me miran, gozando de una atracción paradójica y singular: es algo que podría ser lo que debe ser, pero que sólo es lo que es. Estoy mutilada; he perdido mis sueños. Me cuesta concentrarme, todo se me confunde, como si viviera perseguida por un temblor eterno: aumenta su intensidad, baja, incluso algunas veces se detiene, pero las réplicas se encargan de recordarme que no tengo voluntad ni poder de decisión ni claridad para saber qué hacer. La pena se ha (Read more)
Francisca Alemparte

Tres meses y medio después, un día...

2 years
Ahora que lo he releído, comprendo el miedo que me daban estas páginas: el tiempo avanza, igual que el reloj made in china, y estamos donde mismo: damos pena dos veces al día, un par de sonrisas ídem y quedamos iguales. Tuvimos un puñado de días que salvaron la decisión visceral de volver (convengámoslo: no fue racional) pero aquí estamos de nuevo: por enésima vez me dices, “ándate”. ¿La razón? Nuestra incapacidad de vivir juntos, de hacer cosas juntos. Este período me ha permitido rotularte: no sabes compartir. Mucho tiempo me dije, puede aprender, pero el problema es que no quieres, no quieres sociabilizar. (TENGO IRA: Me latea seguir en este teclado, dándome vuelta en la misma estupidez. ¿Alguien sabe qué se hace? ¿Cómo se sale de este zapato chino sin dejar más heridas?) ¿Por qué dejé de intentarlo, (Read more)
one moment
Francisca Alemparte

Diario de Separación, día 21

2 years
Un instante: acezantes, ambos, el placer, la pasión, nada de palabras, ni una mirada; en pausa, detenidos en el tiempo de un tic-tac que marca la distancia, que nos recuerda que un instante no alcanza para vivir el día a día. Estas horas de estar sin el otro han sido secas, frías, miserables. Me han dejado incapaz de tomar decisiones o de no tomarlas. Es más: no sé lo que entiendo y tampoco lo que no entiendo. Trato de soltar las amarras... pero los hijos, la fruta y la verdura, el entrenamiento de atletismo, el cierre que hay que camibarle al pantalón, pedir el gas para las estufas... y repaso mis peros y son estupideces que me rodean porque las dejé apoderarse de mis riendas, como si hubiera una fuerza invisible ordenando mi vida... y tú ya no estás. Tengo (Read more)
MISSING YOU
Francisca Alemparte

Diario de Separación - día16, madrugada

2 years
Escribo a esta hora de ojos cerrados, respiración acompasada, mente plana, vida ausente. Pasaron cuatro, cinco días de una cierta ansiedad esperanzada en que al volver a encontrarnos algo pasaría (¡¡¡¡¿¿¿QUÉ???!!!!) que permitiría que todo nuestro engranaje volvería a ponerse en acción. Pero no, no fue así. Lavé hasta los platos, pero sabía, sabía que algo iba a estar mal. Te pido que compres una Coca Cola, yo me preocupé de dejar tus cosas y lo mínimo sería que dejaras bebidas compradas. Sabía, sabía… Lo mínimo, lo mínimo… Ya no sabemos nada: ni lo máximo, ni lo intermedio ni menos lo mínimo. No nos conocemos. Nuestras reacciones nos dejan desconcertados, con la boca abierta, incapaces de creer lo que nos pasa cuando al vernos todo es infierno y mientras fantaseamos en la lejanía somos ternura y necesidad. Te vas, salgo (Read more)
W CH BEACH
Francisca Alemparte

Diario de Separación - día15, madrugada

2 years
Los días se suceden, la tristeza permanece inmutable. No sé si esta calma demoledora sirve de algo, si acaso lo bueno de estar vivos sea sólo estar en paz. Te llamo con la intención de hacerte preguntas grandes, importantes… y sin embargo al oír tu voz igual, me corto, no sé qué decirte, me arrepiento y por unos segundos nuestros alientos se congelan, esperamos llenos de ansias en la invisibilidad de la comunicación a que pase algo, pero nada pasa. Nada. Y así nos quedamos después, con la respiración acompasada, la mente en una tregua, la sangre corriendo como siempre, las palabras embaladas, el alma sosegada. Se podría decir que hemos cambiado la guerra y las trincheras por la sobriedad y el silencio. Cuando nos preguntan y nos preguntamos, “¿estás más tranquil@?” y nuestra respuesta corta o larga es “sí”, (Read more)
UNDERWATER
Francisca Alemparte

Diario de Separación - día10

2 years
Quiero llamarlo y preguntarle, ¿cómo lo haces, cómo puedes dar vuelta el día sin llamarme, desconectado? ¿Cómo lo haces? ¿De qué sirve tener la mente y el alma repleta de "no puedo vivir sin tí", cuando la realidad demoledora es que sí, sí se puede? Estoy tan triste, cansada, lost. Son dos décadas contigo y conmigo, en un nosotros que simplemente extirpaste. "Nosotros" no existe. NO. Lo peor es que pienso más que antes en tí, te deseo más que antes, te añoro más que antes, te espero más que antes... pero al mismo tiempo ya no te intuyo como solía hacerlo, ni tampoco confío en tí, ni siento la necesidad de contarte nada. La tranquilidad nos tiene a todos hipnotizados. La pedimos tanto y ahora estamos instalados en este remanso. Lo raro es que el desasosiego (de la piel, (Read more)
FRAME
Francisca Alemparte

Diario de Separación - día3

2 years
A la chucha con la secuencia de día 1, día 2, día… a la mierda. Y pasó. Finalmente pasó. Lo anticipado, gritado, llorado, dicho y amenazado, pasó. Te fuiste. De noche. Traté de impedírtelo, pero no con la convicción que me caracteriza. Repetías y repetías: “tantas veces lo he dicho, lo voy a hacer, ahora sí lo voy a hacer.” Parecía un rezo. Un convencimiento inconvincente, por eso la repetición. Me quedé bañada en pena, envuelta en recuerdos e insomne. Si hoy se repite, será mi tercera noche sin dormir.
1
Francisca Alemparte

Y la vida siguió...

2 years
Sí, siguió su curso. No se detuvo nada: ni las palabras, ni las imagenes, ni las penas, ni las experiencias. Hoy hace frío. Y tengo la impresión que aunque salga el sol, este sentimiento helado no se irá. Por un rato largo. No hay nada más gélido que el desencanto: el darse cuenta que lo que se creía no es ni fue ni será. Simplemente es un NO. A lo que más temo es a que deje de importarme. A que la ausencia se torne realmente ausente; a que lo lejano sea la mejor compañía y a que el silencio deje que las palabras se evaluen en su justo significado. En su justa dimensión, carentes de intenciones.
JOURNAL
Francisca Alemparte

Primera Parada

3 years
He decidido parar este relato. Primero, porque no soy yo ni es mi vida: es sólo eso: un relato de ficción. Eso no significa que el personaje, no pueda seguir escribiendo. Por ello quiero compartir esta carta que encontré en el asiento de un tren a Concepción: Decidí viajar hasta aquí para ver de dónde venías, cómo es la tierra donde diste tus primeros pasos, quería saber qué olías cuando volvías caminando del colegio… Pero al llegar a la estación, no pude bajarme: simplemente, no pude. Fue como si me hubieran tomado de los hombros y alguien me hubiera dicho al oído, no lo hagas, te puede doler. Me di vuelta para responder que después de lo vivido contigo no habría ningún dolor peor o más intenso, también quería decirle a esa voz algo irónica, que la palabrería imaginativa ya (Read more)