Hace unos días, me llegó un archivo powerpoint, con una hermosa presentación, que hablaba sobre dejar fluir, sobre no acumular lo que no necesitas, hablaba acerca de regalar, soltar, dejar ir todo aquello que nos amarra, que nos convierte en "atesoradores"...
Preguntaba ¿cuantas cosas tienes guardadas por si algún día las necesitas?, ¿cuanto está guardado que difinitivamente ya NO necesitas?... y así obviamente llegamos al dominio personal ¿cuantos rencores, resentimientos, conversaciones no tenidas, juicios, etc. tienes guardados y no has soltado?.
Todo esto no tiene que ver con las cosas, con lo guardado. Tiene que ver profundamente




