Hoy sábado de mayo no había muchos lugares abiertos y yendo camino a casa encontramos abierto este local en la vereda norte de Vitacura antes de llegar a Américo Vespucio, justo enfrente del Tavelli y a unos metros del excelente Miraolas.
Lo primero que llama la atención es que las personas que atienden son orientales, pero todo el look del lugar es francés, partiendo por su nombre.
Surge la curiosidad de conocer si hay pasteles de origen asiático, pero las personas que atienden no dominan completamente el castellano, por lo que dialogar en demasía es un poco complicado.
Llama la atención que no atienden a la mesa, sino que hay que entrar y pedir en el mostrador, para luegor a sentarse a la mesa y esperar a que te traigan el pedido.
Todas las personas que entraban quedaban un poco
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