Ser madre es el rol del que estoy más orgullosa, sin embargo es una lucha por mejorar cada día y hacerlo todo bien en pos de la futura integridad del ser que más quieres.
Es por eso que hace ya 11 años recién cumplidos, prometí con el ímpetu y rebeldía de mi juventud, no imitar el modelo impuesto por mi querida Madre ...
Y así, entre tanta democracia, paz, escucha activa, tolerancia, contar hasta diez y algo más... y justo en llegada de la preparación de la Pre-pre-pre-pubertad, me he encontrado dando los mismos sermones que otrora recibí.
En instantes pensé... Para, y dí el sermón con el tono de voz adecuado y sólo una vez, no lo repitas... (Mi madre solía seguir con la cantinela días y días)
Pero ahí estaba, parada, con postura militar, con seriedad al borde
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