Escribir sobre un crimen
o contar la historia de cómo se realizó este crimen: el germen más explosivo de
este tipo de historias. Existen tres maneras cómo el género policial ha
desenvuelto la trama: La primera es hacer que el cadáver hable por sí sólo. Se
encuentra un cuerpo, criminalistica, forense etc deben reconstruir la historia
de cómo el occiso pasó de la vida a la muerte. La segunda es hacer que el
asesino se delate producto de la presión ejercida por el investigador o
detective. En este caso se conoce al homicida pero se hace necesario buscar las
evidencias y en lo posible, la propia confesión del victimario. Columbo era
este tipo de agente cuya sagacidad y astucia derribaba a sus clientes. La
tercera forma es la más difícil de todas: no hay cuerpo, no hay inculpados sólo
el
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