Los especialistas consideran que morderse las uñas es un recurso para reducir la ansiedad, la inseguridad, la depresión o la angustia.
Muchas personas se muerden las uñas. Se calcula que la
onicofagia, el nombre que denomina este hábito, afecta a un 45% de los niños y a un 10% de los adultos. Más allá de los efectos estéticos que provoca, los especialistas coinciden en que este acto, casi involuntario, es un síntoma de ansiedad, inseguridad, depresión o angustia. Acostumbra a solucionarse con el paso de los años y se recomienda no preocuparse más de la cuenta. Pautas sencillas, destinadas a eliminar el hábito de forma progresiva y sin traumas, son mucho más efectivas que las prohibiciones o el hecho de convertir la costumbre en un problema grave.
Un estudio publicado recientemente en "
Biomed Central" asegura que los niños que se
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