
Debo confesar que fui y soy posesa de ese extraño efecto que causa el Fotolog, esa mania casi compulsiva de editar fotografias, ya sea cambiarles el color, recortarlas, trucarlas o autofotografiarte en el espejo del baño, sin olvidar la ya mitica foto con la camara sobre la cabeza que muestra tu human body desde arriba...
Estoy corrompida ... lo sé, ya no puedo evitar encontrar una foto agradable, graciosa o curiosa y entrometer mi cara en alguno de los personajes, o inventar fotos graciosas...
El fotolog, idolo, hasta mi perra poodle de un año tiene el suyo, y que creen
(Read more)

