Hace
un par de días nos encontrábamos, con un par de compañeros de trabajo,
discutiendo la problemática de
cómo ser más creativos. Toda esta discusión se
sostenía en la real intención de buscar ideas frescas para participar en
concursos de publicidad, los que nos ayudarían a validar nuestro trabajo ante
los clientes y el medio publicitario.
El conflicto se ponía interesante al
plantear que el trabajo diario no te permite hacer cosas más atrevidas, que
tienes que ir sobre la marcha
optimizando la calidad con el tiempo que se te da
para resolver un problema de diseño. Por lo tanto era casi indispensable
dedicar horas extras al trabajo diario para participar con buenas propuestas en
dichos concursos. Algunos preferimos tener vida, no podemos desgastarnos de tal
manera en desmedro de nuestras relaciones familiares o de nuestra salud.
Pero
por suerte,
(Leer más)