El otro día mi hija llegó transmitiendo que había probado unos deliciosos helados. Y como yo soy muy golosa, no me quedó otra que inventar algún trámite en el centro como excusa para ir a probar los benditos helados.
Después de dar varias vueltas, llegamos al metro Bellas Artes, que era el punto de referencia de mi hija. Caminamos, nos perdimos, pro finalmente llegamos.
El dichoso lugar se llama "El emporio de la Rosa", queda en una punta de diamante en el barrio Bellas Artes, pero no me pregunten el nombre de las calles... imposible recordarlas.
Una de mis perdiciones (Read more)
