Sabes hijo mío, hasta hoy no tuve tiempo para jugar contigo. Tuve tiempo para todo menos para verte crecer. Nunca jugué contigo, siento que tu merodeas pero sabes, soy muy importante y no tengo tiempo. Soy importante para números, citas sociales, una serie de compromisos ineludibles….y dejar todo eso para sentarme en el suelo para jugar contigo. No tengo tiempo.
Un día viniste hasta mi con tus cuadernos de la escuela, y ni te miré, seguí leyendo el diario, a fin de cuentas los problemas internacionales son mas importantes que los de mi casa.
Nunca vi tu boletín, ni se quien es tu maestra, no se bien cual fue tu primera palabra ni cuando diste tus primeros pasos…tu me entiendes, no tengo tiempo. De que sirve saber las mínimas cosas de ti si tengo otras grandes cosas que saber.
Hombre,
(Leer más)