Con el paso de los años, vamos perdiendo hábitos. Nos falta energía para realizar tareas que antes solían ser comunes. Durante la Universidad y años anteriores, era un voraz lector. Fácilmente por mis manos pasaba un no despreciable promedio de 5 libros mensuales.
Ahora -con suerte- leo dos al año. He perdido la energía requerida para concentrarme en un libro. Supongo que llegar todos los días alrededor de las 11 de la noche a casa no permite muchos ánimos para dedicarlos a la lectura. Al otro día -como de costumbre- despierto temprano, pero demasiado cansado para hacer alguna actividad que demande el mínimo esfuerzo mental.
He caído entonces en la distracción más fácil: ver televisión. No es que tenga nada contra ella, de hecho, a lo largo de los años seguido fielmente muchos programas como "Prison Break", "Héroes", "CSI", "Band
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