Por esas cosas de la vida, y cuando estaba preso de mis temores, sentía que la mejor manera de resolver frente a ella y sus diferentes situaciones, era, el mirar en menos a los demás, plantear todo como una tarea a medio hacer, o simplemente, no reconocer la labor y trabajo realizado por terceros.
Esa forma, era sin lugar a dudas, el mejor aliciente, para no asumir los desafíos futuros, era la mejor manera para insistir por ejemplo en "las cosas hechas a mi manera, son mejores", desconociendo por lo mismo, otra posibilidad y forma para resolver frente a una situación determinada.
Cada paso dado, era motivo de justificaciones públicas de mi parte, los fantasmas iban y venían conmigo de un lado a otro, y solía pensar, que detrás de cada persona, había un enemigo, alguien que deseabas sacar provecho
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