Hace poco estuve en el departamento nuevo de una amiga. Un departamento muy
top, en un lugar
top de Las Condes, una comuna
top de Santiago. Salón de eventos, gimnasio, terraza, murallas gruesas, espacioso y con finas terminaciones. Conserje
ABC1, autos
ABC1, árboles y plazoleta
ABC1, todo
ABC1.Y ahí estábamos, en el living, comentando nuestras vacaciones. El ventanal de la terraza abierto de par en par por el calor. La vista de cientos de edificios
top no tenía nada que envidiarle a otras metrópolis del mundo. Todo
cool. Todo
chic. De pronto comenzamos a escuchar fuertes gemidos. Una mujer estaba siendo estimulada vigorosamente un par de departamentos más arriba. Y ella quería compartir su goce.Estaremos de acuerdo en que no es lo más agradable del mundo escuchar los gemidos de placer sexual provenientes de las cuerdas vocales de un desconocido.
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