El profesor Wesch y sus alumnos del ANTH 200: Introduction to Cultural Anthropology at Kansas State University, Spring 2007, nos hace un regalo para cuestionarnos -una vez más- sobre los métodos tradiecionales de educación y el uso de las nuevas tecnologías.
En el 2020
los jóvenes que hoy tienen 18 años tendrán 30, y de seguro serán, porqué no
decirlo, influenciadores relevantes en la manera de ser de las organizaciones públicas
y empresas de ese período. La pregunta interesante a explorar es: ¿cuáles serán
los valores que reinarán su comportamiento y cómo esto afectará al diseño?
LO PRIMERO ES ANTES
La r-evolución
tecnológica vivida desde fines de los 80 marcará a esta generación (los nacidos
en 1990) de una manera determinante, diferenciadora e históricamente única. ¿A
qué me refiero? Si miramos dominios tecnológicos como los PCs, música, telefonía
móvil, (Read more)
En el 2020
los jóvenes que hoy tienen 18 años tendrán 30, y de seguro serán, porqué no
decirlo, influenciadores relevantes en la manera de ser de las organizaciones públicas
y empresas de ese período. La pregunta interesante a explorar es: ¿cuáles serán
los valores que reinarán su comportamiento y cómo esto afectará al diseño?
LO PRIMERO ES ANTES
La r-evolución
tecnológica vivida desde fines de los 80 marcará a esta generación (los nacidos
en 1990) de una manera determinante, diferenciadora e históricamente única. ¿A
qué me refiero? Si miramos dominios tecnológicos como los PCs, música, telefonía
móvil, (Read more)
Estimados amigos y colaboradores de Vive Asia, necesito tomar contacto con alguna agrupación coreana de adultos jóvenes para hacerles entrevistas con fines académicos-etnográficos.
Dirijo el Diplomado Consumir y Habitar, de la Universidad de San Sebastián que comenzará a fines de agosto. El diplomado tiene por objeto enseñar a sus alumnos técnicas de investigación cualitativa en profundidad (etnografía y otros) y en este semestre, con profesores expertos en migración, se pondrá énfasis al estudio de jóvenes migrantes, para entender como a través de las prácticas de consumo, se vive la experiencia de la fusión de las dos culturas.
¿Trabajaste como diseñador pero estás chat@ de tener jefe, quieres ser independiente y tener tus propios clientes?
¿O cuándo estás en el mejor momento de inspiración llegando a la esencia del concepto que define tu propuesta, escuchas un terrenal "ya!!! baja!!! que se te enfría la comida!!!!" de tu mamá?
¿O simplemente decidiste cambiar tu oficina de diseño al barrio más cool del rubro?
ENTONCES ESTA INVITACIÓN ES PARA TI
Queremos compartir nuestros espacios de las nueva oficina de ChilePD con otr@s diseñador@s
Aún recuerdo cuando pequeño, me daban aceite de bacalao. Mi tía Pascuala me decía que tenía propiedades mágicas, pero la mala leche, también huele a aceite de bacalao.
Algo me huele mal, tanta gente no puede estar equivocada.... pero la verdad es que apenas me lo trago, no el aceite, sino, el Neuromarketing.
Ante tanta evidencia (o pesimismo) de que no se logra interpretar bien al cliente, y que las emociones sí importaban, aparece el neuromarketing como el salvador, último estertor científico cartesiano, para controlar las emociones del consumidor por dentro, o al menos "entender su (Read more)
Las viejas, aunque feas, rugosas y duras, son de lo mejor para hacer un buen caldillo. Partimos a comprar viejas a la caleta de Caldera, las encontramos rubias… viejas gringas nos dijeron. Eran dos, una más chica que la otra, pero igual de feas. (Read more)
Las viejas, aunque feas, rugosas y duras, son de lo mejor para hacer un buen caldillo.
Partimos a comprar viejas a la caleta de Caldera, las encontramos rubias… viejas gringas nos dijeron. Eran dos, una más chica que la otra, pero igual de feas.
Trozadas las viejas, cabezas aparte, partió el caldillo, y aquí va la receta, para los amigos que estando en la costa, se puedan hacer de un buen par de viejas gordas.
Lo primero es antes, así que teniendo las viejas, hacemos el caldo de base, o fumet, como le llaman los que más saben.
Las viejas, aunque feas, rugosas y duras, son de lo mejor para hacer un buen caldillo.
Partimos a comprar viejas a la caleta de Caldera, las encontramos rubias… viejas gringas nos dijeron. Eran dos, una más chica que la otra, pero igual de feas.
Trozadas las viejas, cabezas aparte, partió el caldillo, y aquí va la receta, para los amigos que estando en la costa, se puedan hacer de un buen par de viejas gordas.
Lo primero es antes, así que teniendo las viejas, hacemos el caldo de base, o fumet, como le llaman los que más saben.