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Alicia Losada L.

ADIOS MAESTRO SABATO...

hace 9 meses
"No importa tanto la cantidad de años que vivas, lo que importa es la intensidad y el compromiso de tu vida". Ernesto Sabato dejó testimonio, impronta, visión, cultura, pensamiento, justicia, libertad, sensibilidad, personajes y palabras. Gracias, Don Ernesto, por darme la oportunidad de conversarnos un café en Recoleta, gracias por la entrevista y la exposición que me preparó en su taller de Santos Lugares, por las breves cartas de complicidad, por sus orientaciones para realizar mi tesis-libro, por ampliar mis concepciones, por la literatura... por la emoción... Hasta la vista.
Alicia Losada L.

COMPADEZCAN A LA NACIÓN...

hace 1 año
KHALIL GIBRAN LA NACIÓN (FRAGMENTO) Por un momento Almustafá guardó silencio, mirando hacia las colinas y el ancho éter. Y había una batalla en su silencio.Luego habló de esta manera: Amigos míos y compañeros de ruta, compadezcan a la nación que está llena de creencias y vacía de religión. Tengan piedad de la nación que lleva vestidos que no teje ella misma, que come un pan cuyo trigo no cosecha, y que bebe un vino que no mana de sus propios lagares. Compadezcan a la nación que aclama a un fanfarrón como si fuese un héroe, y que considera bondadoso al aparatoso y despiadado conquistador.Compadezcan a la nación que desprecia las pasiones cuando duerme, pero que se somete a ellas cuando despierta Compadezcan a la nación que no levanta su voz más que cuando camina en un funeral, que no (Leer más)
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Alicia Losada L.

ALBERT EINSTEIN: COMO VEO YO EL MUNDO...

hace 1 año
¡ Qué admirable y digna de atención es nuestra situación, la de los hijos de esta Tierra ! Cada uno de nosotros sólo se halla aquí para cumplir una breve visita. No sabemos con qué fin, aunque… a veces creemos sentirlo. Desde el punto de vista de la vida cotidiana, y sin reflexionar con más profundidad, sabemos lo siguiente: estamos en la Tierra para los demás; en primer lugar, para aquellos de cuya sonrisa y bienestar depende plenamente nuestra propia dicha. También existimos para los innumerables desconocidos con cuyo destino nos ligan y encadenan lazos de simpatía. Todos los días pienso muchísimas veces que mi vida –exterior e interior- descansa sobre el trabajo de los hombres del (Leer más)
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Alicia Losada L.

J.L. BORGES : LA ESCRITURA DE DIOS

hace 1 año
La cárcel es profunda y de piedra; su forma, la de un hemisferio casi perfecto, si bien el piso (que también es de piedra) es algo menor que un círculo máximo, hecho que agrava de algún modo los sentimientos de opresión y de vastedad. Un muro medianero la corta; éste, aunque altísimo, no toca la parte superior de la bóveda; de un lado estoy yo, Tzinacán, mago de la pirámide de Qaholom, que Pedro de Alvarado incendió; del otro hay un jaguar, que mide con secretos pasos iguales el tiempo y el espacio del cautiverio. A ras del suelo, una larga ventana con barrotes corta el muro central. En la hora sin sombra se abre una trampa en lo alto,, y un carcelero que han ido borrando los años maniobra una roldana de hierro, y nos baja en (Leer más)
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Alicia Losada L.

MARIO BENEDETTI : NO TE RINDAS

hace 1 año
No te rindas, aún estás a tiempo De alcanzar y comenzar de nuevo, Aceptar tus sombras, Enterrar tus miedos, Liberar el lastre, Retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso, Continuar el viaje, Perseguir tus sueños, Destrabar el tiempo, Correr los escombros, Y destapar el cielo. No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda, Aunque el sol se esconda, Y se calle el viento, Aún hay fuego en tu alma Aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo Porque lo has querido y porque te quiero Porque existe el vino y el amor, es cierto. Porque no hay heridas que no cure el tiempo. Abrir las puertas, Quitar los cerrojos, Abandonar las murallas que te protegieron, Vivir la (Leer más)
Alicia Losada L.

Isabel Allende: Conversando de...

hace 2 años
Conversación con Isabel AllendeAdelaida Bidot - Sara Rivas - Beatriz Navia BN: Nosotros amamos la literatura; este es nuestro punto de partida. Así que vamos a intentar enfocar esta conversación hacia lo literario. Unas afirmaciones que Ud. dijo hace poco, nos han recordado a Marguerite Duras, quien aseguraba que el hecho de escribir es en sí mismo un acto gozoso y que más allá de los personajes y temas, el mero contacto con las palabras en una página en blanco es ya un placer y una experiencia difícil de escribir. Por ello, queremos pedirle que, utilizando símbolos o analogías, nos aproxime a algunas sensaciones que experimenta en ese encuentro casi sensual con la palabra escrita. IA: Voy a tratar de responderte más bien de una manera práctica. Yo tengo una amiga a quien quiero mucho, que hace joyas artesanales, como (Leer más)
Alicia Losada L.

Gabriel García Márquez: Las Palabras

hace 2 años
Declaraciones de García Márquez para 'La Jornada' México, 8 de abril de 1997 Botella al mar para el dios de las palabras A mis doce años de edad estuve a punto de ser atropellado por una bicicleta. Un señor cura que pasaba me salvó con un grito: Cuidado! El ciclista cayó a tierra. El señor cura, sin detenerse, me dijo: Ya vio lo que es el poder de la palabra? Ese día lo supe. Ahora sabemos, ademas, que los mayas lo sabían desde los tiempos de Cristo, y con tanto rigor, que tenían un dios especial para las palabras. Nunca como hoy ha sido tan grande ese poder. La humanidad entrará en el tercer milenio bajo el imperio de las palabras. No es cierto que la imagen esté desplazándolas ni que pueda extinguirlas. Al contrario, está potenciándolas: (Leer más)
Alicia Losada L.

HERTA MÜLLER : ¿TIENES UN PAÑUELO? ...

hace 2 años
DISCURSO AL RECIBIR EL PREMIO NOBEL (FRAGMENTOS SELECCIONADOS) 7 diciembre de 2007 "¿TIENES UN PAÑUELO? me preguntaba mi madre cada mañana en la puerta de casa, antes de que yo saliera a la calle. Yo no tenía el pañuelo, y como no lo tenía, regresaba a la habitación y sacaba un pañuelo. No tenía el pañuelo cada mañana, porque cada mañana aguardaba la pregunta. El pañuelo era la prueba de que mi madre me protegía por la mañana. A otras horas del día, más tarde o en otras circunstancias, quedaba a merced de mí misma. La pregunta ¿TIENES UN PAÑUELO? era una ternura indirecta. Una directa hubiera sido penosa, algo que no existía entre los campesinos. El amor se disfrazaba de pregunta. Sólo así podía decirse a secas, en tono de orden, como las maniobras del trabajo. El hecho de (Leer más)