En primer lugar les debo confesar, que cuando hace algunos días supe que había sido convocado para esta conversación, me sorprendí. A propósito de eso, me gustaría saber ¿por qué estoy aquí…señores organizadores? Me inquietó la invitación, me pregunté ¿de qué hablaré?, y de pronto reflexionando, me di cuenta que durante 35 años me estuve preparando para este momento. Porque no puede haber una instancia más sublime que ser ser llamado al seno del propio Instituto, para dar cuentas de qué hemos hecho con nuestras enseñanzas aprendidas en él…qué hemos hecho con nuestras vidas… Les diré que sentí una gran emoción, pero también una gran responsabilidad, por tener que transmitirles a ustedes tantas cosas, tantas experiencias de vida, tal vez algunas advertencias, en fin; mil ideas.El sólo hecho de pensar que hace algunos años yo portaba esa misma insignia, ya
(Leer más)